Los interiores de nuestros sintes están repletos de sorpresas -buenas, claro. No sólo encontrarás allí dentro la electrónica necesaria para almacenar su código, ejecutarlo y hacerlo sonar (en el caso de los sintes digitales); a veces, puedes ver curiosidades que tienen una gran explicación, y que al igual que el diseño y las ideas sobre las que están, también reflejan la inteligencia y sagacidad de sus creadores…

Fíjate en la foto de despiece de este extraño Waldorf XTk anaranjado. En la parte derecha del equipo, justo encima de las teclas que corresponden a las notas más agudas, tendrás ocasión de ver una pequeña caja metálica con bordes redondeados de color negro. Sí, es un alimentador compacto que fue diseñado para usarse fuera de un equipo… Entonces, ¿qué demonios hace ahí dentro?

No, no se trata de un elemento alojado ahí por un técnico poco escrupuloso o por el propietario del instrumento. Todos los Waldorf XTk, así como otros modelos de la compañía, e incluso otros sintes de otros fabricantes, llevan alojados alimentadores independientes que hacen las veces de fuentes de alimentación para los equipos dentro de los que se encuentran. La explicación es que, de esa forma, los fabricantes esquivan las normativas de radiofrecuencia y emisiones electromagnéticas que han de superar todos los equipos que se conectan a la red eléctrica antes de conseguir la calificación y aprobación que les permite llegar al mercado, ahorrándose de paso tiempo y dinero en el proceso. Al usar un alimentador ya construido por otra empresa en lugar de la circuitería electrónica propia de una fuente de alimentación, los fabricantes se benefician de la certificación obtenida previamente para ese dispositivo. Una jugada muy hábil.

Agradecemos a Álex Luengo de Hades Music – Master Diseño las explicaciones sobre esta idea que nos dio hace unos años, tomándonos una salchicha en la Musikmesse de Frankfurt… ¡grandes momentos!